No es porque la haya hecho yo, pero me ha quedado preciosa, espectacular, genial, una maravilla, como dice mi madre, no necesito abuela jejeje
Debe ser que la hice con mucho cariño, se la regalé a mi amiga Olivia, de Letur y no pude hacerle una foto cuando se la entregué, pero os cuento que la cara que puso era increíble.
Bueno os cuento como la hice que ya alguna admiradora me ha pedido la receta en nuestra página de Facebook, para que le de tiempo hacerla para el día del padre que lo tenemos a la vuelta de la esquina.
Aprovecho para deciros que si queréis venir a nuestro restaurante en Letur a celebrar el día del padre, ya podéis ir reservando mesa, si además sois admiradores de nuestra página en Facebook, tendremos un detalle especial.
Os cuento que lo que cubre la tarta no es fondant, es mazapán, mucho más cómodo de hacer, más rápido y menos pegajoso.
El bizcocho es muy esponjoso, húmedo y con un toqué ácido, pues en la masa le puse frambuesas.
Ingredientes:
Para el bizcocho:
• 250 g de Queso cremoso
• 4 huevos
• 300 g de azúcar
• 400 g de harina
• 100 g de mantequilla fundida
• 150 g de frambuesas, o cualquier otro fruto rojo
• 1 sobre de levadura
• 1 pellizco de sal
Para la cobertura:
• 250 de almendras molidas
• 250 g de azúcar glass tamizada
• 1 claras de huevo
• 50 g de chocolate blanco
• Colorantes: verde y rojo (mejor en gel que líquido)
Elaboración:
Para el bizcocho:
• Se pone el Queso en un bol, junto con el azúcar y los huevos, y se bate.
• Se añade la harina, la levadura y la sal, y, para terminar, la mantequilla fundida.
• Se vierte la preparación en un molde engrasado, con forma de corazón (o redondo, si no tenemos de corazón).
• Se distribuyen las frambuesas por encima y se hunden bien para que la masa las recubra perfectamente.
• Se hornea a 160º hasta que está bien hecho (el tiempo dependerá del horno y de la humedad de la fruta escogida: yo lo he tenido 45 minutos).
• Se desmolda y se deja enfriar sobre una rejilla
• Si no está nivelado, se nivela cortando la capa que sobre.
Para la cobertura:
• Se mezcla la almendra con el azúcar y se añaden las claras de huevo. Se amasa hasta que se haga una masa suave y homogénea.
• Se separa la pasta en dos trozos, uno más grande que otro.
• Al más grande, se le añade colorante rojo, y se amasa bien.
• Al más pequeño se le añade colorante verde, y se amasa bien.
• Se extiende la pasta roja sobre una superficie espolvoreada con azúcar glas tamizada. Se enrolla la pasta extendida en el rodillo, y se coloca sobre la tarta, desenrollándola.
• Se extiende la pasta verde y se le hacen cortes formando las hojas. Se coloca con cuidado sobre la pasta roja, en la parte superior de la tarta.
• Se funde el chocolate blanco en el microondas y se mete en una manga pastelera o en una bolsa de plástico. Se le corta la punta y se van poniendo puntitos alargados sobre la fresa, a modo de pepitas. ¡Y voilà!